{image}http://imagen.eldia.co/cache/anthoc/personajes/img_6383_595.jpg{/image}Así lo demuestra el articulado de la reforma tributaria que fue probado por el legislativo  el miércoles 18 de diciembre en horas de la noche, esta será una de las medidas que en tres años más le pesará a las clases medias y bajas colombianas , pero además es catalogada como la iniciativa  más lesiva  que se haya aprobado para el sector salud desde la implantación a la ley 100 de 1993.

Esta reforma tiene entre las iniciativas más graves para sector salud, la eliminación de la responsabilidad patronal en el pago de la cotización a  salud, depositando este pago en el salario directo de los trabajadores, esto dejará como resultado que la administración de salud tanto en el régimen contributivo como en el subsidiado quede en un limbo económico, dependiendo exclusivamente de la buena voluntad del gobierno de turno en la asignación de presupuesto y la capacidad de captar impuestos del gobierno central lo que profundizará la crisis del sector salud. En el momento en que el país entre en recesión como en Grecia, España y Europa en general, el país quedaría sin finanzas para sostener el sistema de salud. Esto de la mano  con la disminución de impuestos a las empresas multinacionales y nacionales, a través de la reducción del impuesto de renta de un 33% a un 25%, pero además estas no tendrán que pagar la cotización en salud que es del 8.5% lo que muestra que el gobierno nacional está preocupado por salvarle los tesoros a los ricos del país a través de una serie de medidas de austeridad generalizadas y permanentes, explicó Yesid Camacho, Fiscal nacional de ANTHOC.

Hagamos cuentas de los impuestos que pagarán las empresas multinacionales en el país, se disminuyó el 8% del pago del impuesto de renta, 8.5 % del pago de la cotización en salud, menos el 9% de aportes parafiscales, es un  25% más que irá a parar en las arcas de los ricos en lugar de ser invertidos en proyectos sociales y en el bienestar de los trabajadores. El único impuesto que les quedará a los empresarios por pagar será el controvertido CREE  que será un cómodo impuesto del 8% que se cobrará sobre las ganancias netas anuales de las empresas, esto facilitará su evasión, pues se pueden hacer miles de acciones contables evasivas  para sostener en el papel que la empresa no obtiene ganancias, concluyó Camacho.