Desde el 11 de mayo nos encontramos en pie de lucha por los legítimos derechos  que aparecen en los  pliegos presentados por la FECODE  y la CUT el pasado 28 de febrero, tales como: la gratuidad de la educación desde los tres grados de preescolar, el aumento del presupuesto educativo y la exigencia del pago de las deudas históricas al magisterio, en otras palabras, no es solo el aumento salarial el que nos impulsa a movernos, como lo hacen parecer los medios de comunicación, transmisores de la ideología del gobierno y quienes no se han molestado en pasar las imágenes de las grandes marchas y tomas de capitales que protagonizamos durante la semana que acaba de pasar, pero si a decir, que hay ocho millones de niños peligrando en la calle por nuestra culpa.

 

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que agrupa a 35 países miembros y cuya misión es promover políticas imperialistas  que buscan mejorar el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo (la clase de los poderosos),  presiona al  gobierno para seguir sus recomendaciones que en nuestra práctica cotidiana se traducen en el impulso a la evaluación docente bajo la mal llamada evaluación con carácter diagnóstico formativo (ECDF), endureciendo las condiciones de ingreso y ascenso a la carrera docente, agravando el servicio de salud y sobre todo implementando su principal objetivo en materia de educación: la imposición de una jornada única con la flexibilización laboral del magisterio y sometiendo a los estudiantes a más horas de permanencia en los colegios sin las condiciones de infraestructura, planeación, programación en todos los aspectos  de la vida escolar,  sin la concertación con las comunidades, olvidando de tajo el reconocimiento salarial y demás garantías laborales de los docentes.

La dureza del plan de Santos también lleva a protestar a los trabajadores estatales como los funcionarios del ministerio de trabajo y agricultura, DIAN INPEC, medicina legal y ECOPETROL entre otros. Las  denuncias  continuas de los trabajadores de Metrosalud por la reducción de servicios y el anuncio de cierres de hospitales, sumado además el incremento en las tarifas de los servicios públicos, demuestran la desfinanciación en  materia de salud, educación y saneamiento básico, pero que en lugares como Chocó, Buenaventura y Tumaco están enfrentando con paros cívicos.

 

Los maestros colombianos debemos seguir el combativo ejemplo de los maestros argentinos, brasileros, chilenos y mexicanos que han protagonizado heroicas luchas contra sus gobiernos a pesar de los obstáculos que se encuentran a su alrededor.  Nuestros sindicatos deben ser eso, instrumentos de lucha, donde la base organizada, estudiada y proponente promueve y ejecuta tareas para demostrar la posición férrea del gremio y obligar a una negociación con el gobierno que cumpla sus expectativas.

Llamamos a la unidad y  la firmeza en la ejecución de las tareas,  así demostraremos que los profesores y la comunidad en general somos el eje que le da fuerza al movimiento de protesta; al tiempo que salimos a movilizarnos contra este gobierno de Santos, aprovechamos el tiempo y el espacio para reunirnos por colegios y  comunas a estudiar los pliegos de la FECODE y los estatales, expresamos nuestras ideas y  opiniones par  tener  claro cuáles deben ser los objetivos de la lucha, es así como recuperaremos la confianza en nuestra capacidad de lucha.

Nosotros, la junta directiva de la Asociación Sindical de Educadores de Medellín (ASDEM), estamos dispuestos a dirigir todas nuestras acciones y recursos económicos para garantizar desde la base la lucha por las verdaderas reivindicaciones del magisterio y enfrentar la maniobra de desgaste que quiere ejecutar el gobierno dilatando la negociación y comenzando a utilizar la amenaza como arma de desmoralización.

 

¡El maestro luchando también está educando!

El gobierno de santos es explotador exprime y exprime al docente y su labor.

¡Contra Santos y su plan a las calles a luchar!

¡Comunidad educativa! no dejamos de trabajar…

¡Les enseñamos a luchar!

 

 Medellín, mayo 25 de 2017