YA TENEMOS 

NUESTROS CUATRO GANADORES:

 

1. María Eugenia Marín García

2. Juan Gabriel flórez Londoño

3. Nilton Renán Quintero Ortiz

4. Rafael Alcángel Álvarez Cardona

 

FELICITACIONES. 

 

 

GRACIAS A TODOS LOS QUE PARTICIPARON. 

 

 

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© John Vizcaino / AFP | Vigilia en honor a campesinos que fallecieron el 5 de octubre en medio de protesta en Tumaco.

 

A pesar de un clima más propicio a la paz en Colombia, la violencia contra los líderes sociales no cesa. Según organizaciones de DDHH, 38 líderes campesinos y 25 indígenas han sido asesinados en los seis primeros meses de 2017.


En Colombia se firmó hace un año un acuerdo de paz con la guerrilla más antigua de Latinoamérica, el grupo comunista FARC. Posteriormente, en septiembre de 2017, días antes de la visita del papa Francisco, el presidente Juan Manuel Santos anunció el cese al fuego bilateral con la segunda guerrilla de ese país, el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Sin embargo, no se ha logrado la consolidación de la paz en algunos territorios. La ola de asesinatos contra líderes sociales, activistas y representantes de comunidades campesinas no se detiene.

Carlos Guevara, de la organización de DD.HH. ‘Somos Defensores’, asegura que la curva de asesinatos venía en ascenso desde el 2014.

“Hay dos razones a tener en cuenta, al descender las acciones del conflicto armado se exacerbaron otras actividades ilícitas (minería ilegal, tráfico de drogas…) y son los defensores quienes denuncian. Por otro lado, hay un vacío de poder dejado en territorios que controlaban las FARC. El Estado no ha llegado a suplirlo, pero sí otras organizaciones ilegales”, puntualiza Guevara.

Los asesinatos se producen mayoritariamente en zonas donde hay un vacío de poder luego del desarme de las FARC

De igual forma, Guevara explica que la correspondencia entre las zonas de donde las FARC se retiraron luego del desarme y los lugares donde se producen asesinatos de líderes es del 70%. Esas zonas han entrado a disputarlas otros grupos armados ilegales.

El Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) lanzó un informe sobre el asesinato de líderes, junto a otras dos organizaciones de DDHH, en el cual se manifiesta que entre 2016 y 2017 se han registrado 98 homicidios y tres desapariciones forzadas.

William Rosso, investigador de la CINEP, dijo a France 24 que “el número de líderes sociales asesinados es escalofriante y esto sucede en un contexto de paz donde no debería ocurrir”.

La mayoría de los líderes sociales en Colombia son campesinos o indígenas

Según el informe del CINEP, la mayoría de los líderes asesinados en el 2016 eran integrantes de comunidades indígenas, campesinas y líderes de las Juntas de Acción Comunal.

En Tumaco, en el Pacífico colombiano, el líder campesino José Jair Cortés fue asesinado el 17 de octubre, unos días después que seis campesinos murieran en confusos hechos durante una protesta contra la sustitución de cultivos ilícitos.

Cortés, según indica Guevara, había denunciado amenazas contra su vida por defender la sustitución de cultivos ilícitos. El Gobierno, a través de la institución de protección oficial, la Unidad Nacional de Protección (UNP), le había dado un chaleco antibalas y un celular en una región donde, según fuentes oficiales, operan cerca de seis grupos armados asociados al control del tráfico de cocaína.

Juan Manuel Santos señaló que el problema de los asesinatos de líderes sociales "se enfrentará con toda la contundencia"

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, convocó a final de la semana pasada, con carácter urgente, al Consejo Nacional de Garantías de Seguridad, una institución pactada en los acuerdos de La Habana, para lidiar con las amenazas a la implementación de los acuerdos.

El mandatario explicó que la Fiscalía General de ese país tiene 54 imputados por crímenes contra algunos de estos líderes. Y agregó: “No se puede decir a estas alturas que hay un patrón (…), una política sistemática”.

Camilo Bonilla, investigador de la Comisión Colombiana de Juristas, explica que “es poco probable que todos estos asesinatos se deban a un plan nacional de exterminio, pero se evidencia alguna sistematicidad en zonas críticas.”

"No me importa si me matan por trabajar por la paz"

Luis Vásquez era un joven de 23 años que trabajaba por la defensa de los derechos humanos en Comuna 5, un barrio de Medellín.

Su trabajo era atraer a jóvenes que formaban parte de esos grupos armados ilegales para que se desarmaran y trabajaran con la comunidad. “No me importa si me matan por trabajar por la paz”, había dicho a su madre, unos días antes de ser asesinado el pasado 30 de septiembre.

Para Guevara, los asesinatos son consecuencia del trabajo de los líderes. “Ellos son personas que quieren cambios en sus territorios, pero hay fuerzas enquistadas que se oponen”.

Bonilla opina: “En Colombia cuando hay espacios de oportunidad para transformación social o nuevos modos de participación política, para distribuir la tenencia de la tierra, la reacción ha sido el asesinato de las cabezas de la sociedad civil”.

El informe del CINEP señala que uno de los departamentos que se volvió más peligroso para los líderes en 2017 es el departamento del Cesar, una región minera del norte de Colombia. Allí trabaja Amauri Padilla, un líder social de 30 años de experiencia en la defensa de los derechos humanos. Ha sufrido amenazas, desplazamiento y detenciones ilegales. Ahora es el director del programa de ‘Desarrollo y Paz’ en Cesar.

Amauri asegura: “En el Cesar hay una tensión constante. Este departamento tiene una herencia muy fuerte y viva del paramilitarismo”.

En la mayoría de los casos de asesinatos de líderes sociales se desconoce el autor intelectual

El informe de las organizaciones afirma que en el 57% de los casos se desconoce el autor de los homicidios.

Según cifras de la defensoría pública de ese país hasta julio, en un año y medio, 186 líderes sociales perdieron la vida.

Guevara piensa que el problema es la impunidad. “No hay investigación efectiva de la justicia en la mayoría de estos crímenes. Y hay algunos patrones comunes en los asesinatos”.

Reconoce el defensor de DDHH que Colombia es pionera en medidas preventivas en medio del conflicto: “la Defensoría tiene un sistema de alertas para estos casos. Ha emitido 53 informes de riesgo en los últimos años. Pero el resto del Estado no toma medidas”.

Guevara concluye diciendo que Colombia no puede seguir enterrando a sus líderes sociales, pero cree que “si no hay una acción integral del Estado esto seguirá ocurriendo”.

Fuente: http://www.france24.com/es/20171024-asesinato-lideres-sociales-en-colombia

 
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Nos permitimos presentarles el  informe de auxilios educativos para el segundo semestre. Cumpliendo con la resolución 03 de 2017 pulse aquí para leerla, damos a conocer los auxilios  aprobados y no aprobados.
 
Informamos que siguiendo los designios de la resolución se entregó el auxilio hasta que se agotó el rubro asignado por la asamblea general de abril que para este año  fue de 127'498.000  (ciento veintisiete millones cuatrocientos noventa y ocho mil pesos).
 
 
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Fecode repudia agresión del Esmad contra el Magisterio bogotano

La Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, FECODE, rechaza de manera enfática y firme la cruel agresión del Escuadrón Móvil Antidisturbios, ESMAD, y la fuerza Pública contra los maestros y maestras de Bogotá hoy en el marco de una movilización en el justo Paro del Magisterio.

La protesta se desarrolló de manera pacífica y sin problemas. Los docentes se concentraron desde las 10 de la mañana en la Secretaría de Educación y avanzaban por la Calle 26, como se ha caracterizado el Paro, sin ningún tipo de violencia. La Federación está constituida por Maestros y, por naturaleza, actúa y defiende la paz.
Sin embargo, hacia las 2 de la tarde, fueron los integrantes del Esmad quienes comenzaron a atacar a la marcha. La Fuerza Pública lanzó balas de goma, bombas aturdidoras, chorros de agua a presión y amenazó con sus tanquetas a pesar que había niños, adultos mayores y mujeres embarazadas entre los participantes, por lo cual varias personas resultaron heridas.

Fecode denunció esta misma semana el asesinato de tres docentes en diferentes zonas del país y el atentado contra otro en Huila. Precisamente uno de los puntos del Pliego de Peticiones que se negocia con el Gobierno Nacional en el marco de este Paro Nacional es difundir la campaña ‘Escuela Territorio de Paz’, para que educadores y estudiantes estén por fuera de cualquier tipo de violencia.

Tales agresiones, amenazas y persecuciones no amedrentan la lucha del Magisterio colombiano por una educación de calidad y financiada por el Estado. FECODE envía su mensaje de solidaridad a la Asociación Distrital de Educadores, ADE. Llama al Gobierno Nacional y al presidente de la República, Juan Manuel Santos, Nobel de Paz, a que responda con concertación a esta lucha pacífica y no con violencia.

Así mismo, exige el respeto por la integridad de los maestros en toda Colombia y por el libre ejercicio del derecho a la protesta. La represión no es la respuesta a una lucha pacífica, sino el diálogo.

 

Tomado del boletín de prensa número 33, junio 9 de 2017